Juance, el gran anfitrión de la cocina china

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Mariana Baranchuk

Los comensales de Tomate suelen realizar sus reuniones de redacción que siempre son a mandíbula batiente y generosa en elixires. Pero al comenzar abril debíamos ir a un encuentro especial ya que dos de sus integrantes estaban por emprender un largo viaje a las uropas, benditos ella La poeta y él, Drácula, y bienaventurados por el templo y las cocinas quienes aquí quedamos.

Eso debe haberle comentado el Pejerrey Empedernido a su amigo Juance Lin, artifice de los fuegos en su chiringo chino La cocina de Juance: Asian Food, una suerte de magia cocinera que queda en Jerónimo Salguero 583, Almagro, CABA, y al que pueden contactar y en encargar sus platos para llevar al teléfono 11- 5386-1298.

Ya hemos dado noticias de él y sus textos en esta revista – https://tomate.net.ar/2022/10/28/fuego-tiempo-y-sal-o-el-sabio-bisabuelo-chino/  y https://tomate.net.ar/2022/11/06/el-arroz-del-gaucho-chino/; y así fue que un día Juance decidió invitar a nuestra redacción completa a disfrutar de sus manjares.

Cabe aclarar que se trata de un pequeño local, en el que casi nadie se queda a comer, pues cuenta con una muy pequeña barra con banquetas que por ahora sólo funciona como para picar alguito mientras el comensal aguarda por su pedido, si es que no recurrió al tan popular como anglosonante delivery.

Pero los tomateros en pleno fuimos a comer allí, con nuestros vinos bajo el brazo porque no en el boliche no venden santo hijo de uvas sin el cual la vida sería tan difícil, mucho más de lo que ya es…Si pueden degustar el muy chino vino de arroz, no se lo pierdan.

Juance cocinó y nos homenajeó, asistido por sus colaboradores infaltables, su amigo Alfredo Gasamanes y su padre Palito Lin.

Algunos de los platos que nos ofrecieron aún no figuran en la carta, todos consecuencias de una combinación de sabores, texturas y características alimentarias – siempre ese don es búsqueda y propuesta en la cocina china-,  que personalmente no había probado jamás. Comenzamos con un caldillo híper liviano, sin sal al comienzo; luego con una pisca, dícese que para abrir el apetito y conducir a nuestro paladar hacia el camino del umami, que es el quinto sabor para los japoneses o la posibilidad del mayor sabor de cada elemento para los chinos.

Siguió lo que denominaron arrolladito, pero olvídense de todos lo que alguna vez probaron bajo la famosa denominación primavera. Por su tamaño lo denominaría taco chino. Su relleno principal es de langostinos y nos recomendaron no agregarle picantes. La degustación fue por platos, los que, a medida que iban llegando se ofrecían cada vez más intensos.

Pasamos entonces a una suerte de pequeños buñuelos de tofu rellenos con carne, crocantes por fuera y absolutamente increíbles, fuera de serie; y nos comentaron que también los preparan con otros rellenos, para comensales que mal se llevan con el comer carnívoro. Continuamos con uno de mis preferidos, tanto que necesito volver a encontrarme con él. Lo llaman salteado del monje. Es a base de vegetales y apto para veganos. Estos son los sabores que le descubrí: algas, zucchini, zanahoria y unos hongos maravillosos. Imposible desmenuzar qué especias, ese es el alto secreto de Juance.

Pero aún faltaba y el estómago no pesaba (calculo que al caldo del principio es mágico de verdad). Unos pequeños bocados rebosados de merluza en salsa tan maravillosa como inescrutable, acompañado con el infaltable tazón de arroz, para hacer del comer una aventura.

Y coronaron la noche unas costillitas de cerdo en salsa agridulce, que entre otras cosas contiene anís seco en rama y vaya una a saber que más…y qué importa…

Claro que no pudimos con todo, y como justo había yo cumplido años dos día antes de ese banquete, el pekele que preparó Juance fue mío, mío, mío…y aún sigo disfrutándolo.

Lo de Juance es un lugar imperdible. Si estas lejos y no llegan con el delivery, vale la pena que en auto, bondi, subte, o como sea, te acerques; simplemente porque tu paladar y el de la gente que amas se lo merecen.

Para el final…Creo haberlo mencionado:

Por ahora esos platos no aparecen en el menú digamos que oficial, pero si dicen que van de parte de Tomate: revista de cocina, allí mismo prometieron preparárselos.

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