Un pollo para Bob Marley
I wanna love you and treat you right…I wanna love you every day and every night…We’ll be together with a roof right over our heads…We’ll share the shelter of my single bed…We’ll share the same room, yeah, oh jah provide the bread…Canta Bob Marley en Is this love y más que seguro que tantas veces se ha deleitado con un plato bien de Jamaica, pero con influencias chinas, lo cual indica que por la tierra del reggae con la cocina sucede lo que, por aquí, entre tangos acontece.
Las cocinas son, en cierto modo o en últimas instancia lo que nosotros denominamos cocoliche, mestizas.
Y el pollo Jerk es una ejemplo de ello, aromático, picante y ahumado a la vez, tal cual la receta de Paul Chung, publicada por el sitio Food & Wine.
La combinación de chiles Scotch bonnet, pimienta de Jamaica, tomillo y cinco especias chinas crea una marinada con un toque picante y complejo.
Un largo periodo de marinado permite que las especias penetren por completo, sazonando el pollo hasta el hueso.
Asar a la parrilla a fuego alto y directo carameliza el adobo, creando una piel crujiente y un sabor ahumado profundo.
En Jamaica existen tantas versiones de pollo Jerk como cocineros en la isla, pero la mayoría comparte el mismo método: el pollo se cubre con una mezcla de condimentos a base de especias y chiles, y luego se asa a la parrilla.
Esta versión es de Paul Chung, un cocinero autodidacta de ascendencia china y jamaicana, es maravillosamente picante, ahumada y aromática: todo lo que se espera de un buen pollo Jerk.
La clave está en incluir en el adobo polvo de cinco especias chinas , una mezcla de canela, semillas de hinojo, clavo, pimienta de Sichuan y anís estrellado.
A pesar de la intensidad de sabor que ofrece este plato, el pollo Jerk jamaicano es bastante sencillo de preparar. Una vez que tengas todos los ingredientes, se trituran en la procesadora de alimentos para hacer el adobo. Lo ideal es dejar marinar el pollo durante toda la noche, entre 12 y 24 horas, para que el adobo penetre bien en la carne, aunque con cuatro horas se consigue un buen sabor. Después, solo queda dejar que el pollo alcance la temperatura ambiente y asarlo a la parrilla hasta que esté bien dorado.
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