Para un menú de historietas y superhéroes no vayan a Netflix, quédense en Tomate

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Sucede que en Italia y otras comarcas europeas están hablando de un libro que contiene el recetario surgido de la afamada serie estadounidense Stranger Things (2016), una de las más vistas de la plataforma Netflix, con cuatro temporadas y una quinta que aguardan sus entusiastas en todo el mundo.

La serie fue creada por los gemelos Matt y Ross Duffer. Narra acontecimientos distópicos acontecidos en Hawkins, Indiana, entre criaturas monstruosas y otras alternativas propias del género.

El libro es Stranger Food, de Silvia Casini, Raffaella Fenoglio y Francesco Pasqua. Cuenta con 144 páginas, fue publicado por el sello Trenta Editore, de Milán, y no pasa de ser una suerte de miscelánea con vocación interpretativa acerca de muy pocos platos, entre ellos galletas y waffles de la corporación Kellogg’s, muy propios de la década del ’80.

Ahora sí. Si les interesa el tema de cómo y qué  comen algunos de los superhéroes y personajes de historietas más afamados, con ustedes un texto recuperado entre papeles de antaño, escrito por uno de los tomateros mucho antes de la existencia de Tomate.

Para la primavera que se acerca, nada mejor que el solaz de un rato de boludeo libre. Cuando niños solía asaltarnos la siguiente duda; ¿o no?

¿En qué momento hacían pis los cowboys, los detectives, los piratas y las bellas mujeres de las historietas y de las películas que nos atrapaban al borde de la butaca de un cine o entre las páginas de un libro o una revista?

Por fortuna, la ingenua duda acerca de menesteres sin mucha importancia sobrevive. Así surgió la idea para esta historia que ustedes se disponen a leer.

Un poco de historia. Los primeros relatos gráficos argentinos fueron las sátiras políticas de mediados del siglo XIX. Entre los antecedentes de la historieta contemporánea figura La caza del zorro, de Acquarone, editada en Caras y Caretas, en 1901. La primera con personajes fijos fue Viruta y Chicharrón, de 1912, en la misma publicación.

En 1928 surge El Tony, la primera revista especializada, y en 1936 la Patoruzú. Durante los ’40 irrumpe Guillermo Divito con El doctor merengue; luego llegan Rico Tipo e Intervalo. Desde 1957 hasta 1959, la revista Hora Cero cobija a El Eternauta, de Oesterheld, para muchos el máximo exponente de la historieta argentina. También cabe recordar a Tía Vicenta, a Mafalda (que dio y sigue dando la vuelta al mundo), a Corto Maltés, de Hugo Pratt, y a Nippur de Lagash, del paraguayo Robin Wood; a Inodoro Pereyra, a Boggie el aceitoso y a Clemente…Y podríamos seguir horas y líneas con los recuerdos.

Antes de pasar al comedor resulta inevitable la siguiente disquisición respecto de casi todos los superhéroes made in usa: sus grandes causas maniqueas, asepsias y el carácter andrógino de muchos; todo eso y mucho más hace que podamos sentirlos casi insoportables, por no decir bastante pelotudos.

Ahora vayamos a lo nuestro. ¿Qué morfan los superhéroes y los grandes personaje de la ficción que los estadounidenses llaman comics?

Entre los locales, porque los argentinos también tenemos superhéroes, recordemos que el Capitán Piluso guardaba intachable conducta a la hora de su vaso de leche; que Patoruzito era fanático de las empanadas de la Chacha y que Mafalda odia a la sopa con el mismo vigor que ama a los helados; de la misma forma que Clemente no puede resistirse ante las aceitunas.

Visitemos a Superman, el alter ego de Clark Kent, el periodista. No se sabe exactamente cuál es su menú preferido pero sí que detesta al café, quizá tanto como a la mismísima verde criptonita.

¿Y Batman y Robin? Podrían ser los campeones de los bifes de chorizo, pero de soja, pues son entusiastas de la cocina macrobiótica.

¿Y el más reciente Bob Esponja? Ese le da a las hamburguesas. El Chavo engulle tortas (sánguches). Los Pitufos, moras y zarzamoras. Las Tortugas Ninjas se apasionan con la pizza. Homero Simpson cerveza y donuts.

Al Corto Maltés le gustaba el jugo de coco. Asterix y sus compinches adoraban los banquetes a base de carne de jabalí. Tarzán empezó con hierbas y gusanitos pero después se hizo carnívoro de ley. Popeye, el clásico, meta espinaca…y podríamos seguir, pero mejor otro día…Cambien de canal o dejen la revista, hasta entonces…

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