Qué al facho idiota de la Rosada lo ataquen churrias y cagaleras
Y que comience con reflujos, para ir entrenándose en todo aquello que, como gentes de mesas y cocinas, podemos convertir en temas u objetivos de nuestras conjuras.
Si te da el cuero para ser tan infame como bobo, porque hay qué ser idiota para escracharse en la X como lo que realmente sos, un vulgar estafador, que te de entonces para bancarte nuestros maleficios
“El reflujo se produce cuando los jugos estomacales, que son ácidos, ascienden desde el estómago hasta el esófago (tubo de alimentación/garganta), que no suele contener material ácido”, explicaba no hace mucho a la BBC el doctor Philip Woodland, gastroenterólogo consultor del Royal London Hospital y profesor de la Universidad Queen Mary de Londres.
“La acidez de estómago es quizás el síntoma más común del reflujo ácido, que se siente como una sensación de ardor detrás del esternón”, dice.
Entonces podrás sentir que fuego en el estómago y para ellos te cocinaremos con mucha grasa saturada, vinos blancos ya casi vinagres, cafeínas recargadas y chocolates rancios con más manteca de cacao que cacao.
Y para que de ese estado inicial pases a la más catarática de las cagaleras, y que no puedas levantar tu horrible culo de los bordes de la taza, ahí van otras delicias: fritos de la peor calidad con grasas trans, para que tu colon explote.
No ahorraremos edulcorantes ni azúcares saturadas y juegos cítricos en mal estado, para que las bacterias engorden con tu patética alma.
Todo eso para vos, infame presidente.
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