Verde que te quiero verde mi empanada y antes que se venga la marejada

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Esta vez en Ecuador, sobre la costa del Pacífico. Por eso: Lavar y pelar los plátanos verdes. Cortar algunos de ellos por la mitad y hervirlos con abundante agua unos treinta minutos, hasta que estén suaves. Mantener al menos uno pelado y restante en un tazón con agua fría.

Dejar los plátanos hervidos en el agua donde se cocinaron hasta que se enfríen lo suficiente para manipularlos. Rallar el plátano crudo restante usando un rallador fino.

Colocar los plátanos hervidos en un procesador de alimentos y mezclar hasta que estén molidos y quede una masa gruesa. Añadir huevo y manteca o aceite, y mezclar hasta que los ingredientes estén homogéneos y la masa quede más suave. Si no se tiene un procesador de alimentos, triturar los plátanos hervidos y luego mezclarlos con el huevo (ligeramente batido) y la manteca.

Colocar la masa en un tazón, agregar el plátano crudo finamente rallado y media cucharadita de sal. Amasar bien hasta que quede una mezcla suave. Formar la masa en una bola y dejarla reposar en un tazón a temperatura ambiente durante unos quince a treinta minutos.

Estirar la masa con un rodillo hasta obtener una lámina fina. Utilizar un molde redondo (como un plato o un vaso) para cortar la masa en discos para las empanadas.

Mezclar el queso y la cebolla picada. Colocar una cucharada del relleno de queso en el medio de cada disco, doblar y sellar las empanadas con cuidado. Colocar las empanadas crudas en la heladera durante una hora para que estén mejor selladas.

Calentar abundante aceite en una sartén, freír y voltear las empanadas por ambos lados hasta que queden doradas. Colocarlas sobre papel para quitar cualquier exceso de aceite.

Servirlas calientes con ají criollo o ají de tomate de árbol. Así dicen las mejores recetas ecuatorianas sobre esa sabrosura que se llaman empanadas de verde

Y leed lo que le tomamos prestado al sitio Las mejores huecas…En la costa ecuatoriana,  encontramos el origen de las empanadas de verde. Es importante buscar verdes de tipo domínicos y no barraganetes. Así que, por ahí va el secreto para obtener una masa suave y consistente, que no quede arenosa y que luego se haga fácil para amasar…La experiencia de hacer tus propias empanadas de verde, y poder disfrutar esa combinación perfecta del queso derretido con el plátano verde, simplemente delicioso.

¡Ah! Un dato: El plátano tiene su origen en Asia meridional, siendo conocido en el Mediterráneo desde el año 650 d.C. La especie llegó a Canarias en el siglo XV y desde allí fue llevado a América en el año 1516.

Pero antes, y siempre con esa magia de palabras que es la del decir y el hablar de Ecuador acerca las mesas y la cocinas, una marejada de mariscos.

También de Las mejores huecas: Un rico piqueo para compartir.  Pescado, camarones, patas gordas de cangrejo, calamar, pulpo…una fritada; todo esto acompañado de patacones (que son rodajas de plátano frito),  ensaladas y salsas de su preferencia.

Y a comer, que ya llegan la cerveza fría y el vino blanco (quizás)…Ustedes eligen.

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