Un hummus para la paz

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Es un plato emblemático en la cocina popular del Mediterráneo oriental, compartido por varios pueblos desde que, según sus historiadores comenzó a elaborarse en el Egipto antiguo.

El ḥummuṣ bi ṭaḥīna, ese untuoso puré de garbanzos, tahini o pasta de semillas de sésamo, jugo de limón, ajo y aceite de oliva – hay quienes le añaden comino, pimentón dulce, perejil y hasta yogur- es compartido por las dietes, de palestinos, judíos sefaradíes, turcos, libaneses, sirios, armenios, griegos…

Sami Tamimi nació en Jerusalén y es palestino. Yotam Ottolenghi nació en Jerusalén y es israelí. Son colegas – cocineros – y amigos. Tienen la misma edad – 55 años – y hace 20 años que trabajan juntos. Son autores de dos libros de gran repercusión: El gourmet vegetariano (RBA; 2012), y Jerusalén crisol de las cocinas del mundo (Salamandra; 2014).

En entrevista realizada por Sonia Ricci 14 de diciembre de 2023 para la revista italiana Gambero Rosso, Sami Tamimi dijo: la cocina tiene la extraordinaria capacidad de cerrar brechas culturales en tiempos de conflicto.

Y el chef palestino así se refirió al hummus.

Tiene una historia rica y compleja que abarca siglos y culturas. Sus orígenes se remontan al Medio Oriente, particularmente a países como Palestina, Líbano y Siria. Los orígenes históricos exactos del hummus son un tema de debate, ya que ha formado parte de las cocinas regionales durante mucho tiempo. Es fundamental reconocer que la comida, como el hummus, pertenece a todos y puede ser disfrutada y disfrutada por personas de diferentes orígenes. Dicho esto, cuando los israelíes afirman que el hummus es su plato, debemos preguntarnos cómo una nación que sólo ha existido durante 75 años puede realmente reclamar y atribuirse el mérito de un plato que ha sido preparado y consumido durante cientos de años en muchos países del Medio Oriente.

Cómo abordar a partir del hummus – valga en tanto reflexión o ejercicio desde la cocina como patrimonio cultural intangible de los pueblos – lo que la brutal realidad nos muestra hoy en Gaza.

En la misma entrevista Sami Tamimi recuerda que el conflicto entre el Estado de Israel y los palestinos lleva más de 75 años y no comenzó el 7 de octubre de 2023  y lo que o que está sucediendo en Gaza y Cisjordania es absolutamente aterrador y desgarradorEs importante que la comunidad internacional promueva el diálogo, el entendimiento y una solución pacífica para abordar las necesidades de libertad, dignidad y seguridad del pueblo palestino.

En tanto Andrea Fuerte del sitio Grub Street, de Nueva York, el 8 de diciembre pasado informaba que clientes de varias tiendas de comestibles de Brooklyn, incluidas Whole Foods y Trader Joe’s, notaron que aparecen pegatinas en los paquetes de hummus Sabra y alimentos congelados Dorot Gardens que instruyen a los compradores a «boicotear los productos israelíes», y añaden que los productos en cuestión están contaminados apartheid.

Sabra fue creada en 1986 y en la actualidad es propiedad conjunta de PepsiCo y el fabricante de alimentos israelí Strauss Group. Dorot es propiedad del Kibbutz Dorot, en el sur de Israel.

El mismo artículo sostiene que esas acciones pudieron ser organizadas por La ONG Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), fundada en 2005, desde su se presenta como un movimiento liderado por palestinos por la libertad, la justicia y la igualdad y defiende el principio de que los palestinos tienen los mismos derechos que el resto de la humanidad.

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