Churrasquito con chocolatines

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Bueno, quizás el título de este texto sea algo capcioso, es cierto, ya nos explicaremos, pero sucede que los Comensales de Tomate somos gentes con algunos años, y quiénes de por aquella épocas con matinés en los cines del barrio con tres películas y el chocalatinero entre ellas no se acuerda de la más clásica manera de disfrutar entonces la delicia que fue posible gracias al mágico producto de la tierra entre los dioses de la América originaria: los chocolatines.

De ahí entonces que elegimos la palabra chocolatines, junto a churrascos, que también es así como tramposa, como verán, porque no toda carne que fulgura entre las estrellas de cocina se ajusta a esa idea, a la del churrasco.

Ahora sí a lo nuestro que es Carne y chocolate. Así aparece titulado en la versión en español un artículo editado por Michelle Becchi en la italiana Gambero Rosso – ¡una gran revista gastronómica, por cierto! – exactamente el día 6 de marzo pasado; y tomado a préstamo por nuestra sección Hoy con nosotros…Y así nos cuenta.

Los romanos lo saben bien: el truco para un respetable rabo de toro, elaborado según la tradición, es añadir una cucharadita de cacao amargo a la salsa. Parece una jugada arriesgada, pero lo cierto es que la gastronomía internacional está plagada de recetas que mezclan carne, sangre y chocolate (…). Guisos y recetas suntuosas, de origen renacentista, que en la salsa de chocolate especiada encuentra una nueva expresión, nada trivial. (…)

En Campania (Italia) hay, o más bien hubo, un producto nacido en homenaje a Sant’Antonio Abate, protector de los animales, del campo y de los agricultores: una suerte de morcilla (…).

El ritual de la matanza finalizaba el 17 de enero, día en el que en Nápoles era costumbre recoger la sangre para preparar una crema de chocolate: cacao, azúcar, harina, vino cocido, chocolate negro y cacao, manteca de cerdo, cidra confitada, canela, clavos, pasas y nueces (…). La morcilla todavía se prepara hoy durante el período de Carnaval.

Los “Mpanatigghi”, son dulces de la región de Modica (Ragusa) para esconder la carne. La forma, y el nombre recuerdan a las empanadas (…). Lo cierto es que se consumen en época de Cuaresma y nacieron en el interior de los conventos. Durante el ayuno de Cuaresma a los católicos no les está  permitido consumir carne, por lo que las monjas comenzaron a esconderla dentro de una pasta dulce junto con azúcar, almendras y chocolate, para disimular su olor y sabor, pero que permitiera a todos recuperar fuerzas. noviembre 2011 ~ De Recetas y Cocina : Tu Blog De Gastronomía

De Sicilia a México, de lo dulce a lo salado: en la ciudad de Puebla, el chocolate encuentra una feliz y duradera relación con el pollo en el famoso mole poblano, caracterizado por una salsa picante y ahumada que le da carácter al plato, y que también se utiliza en combinación con tamales, enchiladas y arroz. Es la salsa de mole, hecha con chocolate negro, chiles, tomates, frutas secas, pasas, ajo y varias especias, incluyendo comino y clavo. Un plato especial para preparar en las ocasiones más importantes, como el Día de los Muertos (…).

De vuelta a Italia, esta vez a la Toscana. Una preparación milenaria que se remonta al Renacimiento es la del jabalí en “dolceforte”, un guiso aderezado con una salsa a base de chocolate negro, frutas confitadas, pasas, piñones y vinagre. Particularmente difundida en Siena y Florencia, esta salsa era uno de los puntos culminantes de los banquetes nobles, y también se utilizaba para acompañar otros platos como la liebre estofada (…).

Para el comentario final, volvamos a lo del título porque…¡Qué sabrosura el churrasquito con chocolatines!

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