No son de la Chacha, son del Santa; las gloriosas empanadas
Víctor Ego Ducrot
Son las de El Santa Evita, el restaurante peronista de mi amigo Gonzalo Alderete Pagés, un gran cocinero en serio, sin los miriñaques de las y los chefsuelos de moda, buscadores de estrellitas estrelladas y rendidos…