Yo no nací en Escocia: Brigos Fest Whisky Edition-II

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Mariana Baranchuk

El blues que cerró la noche del 10 de diciembre pasado, en Chascomús y como celebración final del Brigos Fest Whisky Edition- Single Malt Argentino rezaba: Yo no nací en Escocia/ Yo nací mucho más acá / Pero despierto en la mañana/ tomando whisky, whisky nacional. Dudo que quienes estaban disfrutando de aquella fiesta se desayunen con whisky (o al menos no cotidianamente) pero bien podría decirse que se despiertan a la mañana produciendo Whisky nacional y exaltando su calidad.

Todos ellos concuerdan: hay que difundir la existencia de estos whiskys que no tienen nada que envidiar a los producidos en Escocia. Tal como señaláramos en la nota anterior (https://tomate.net.ar/2022/12/15/estuvimos-en-el-brigos-fest-whisky-edition-single-malt-argentino/) – las marcas presentes en la ciudad de Chascomús fueron: Cabo de lobos, oriundo de Mar del Plata; Estepario, de Bariloche; Demian, de Capilla del Señor; Casares, de Carlos Casares y La Orden del Libertador, de Mar del Plata. En algunos casos acompañadas por los propios productores y en otro por sus representantes o expertos en difusión. Los de más antigüedad allí presentes Casares y La Orden del Libertador.

Casares, como su nombre lo indica se produce en Carlos Casares y se precia de seguir las leyes del proceso que se hace en Escocia: Tiene un añejado de tres años como mínimo en barricas de roble americano, donde anteriormente fueron añejados bourbons (whisky de origen estadounidense que se rige con criterios distintos al de los whiskys escoceses) y luego se le realiza el finishing (añejamiento final) en barricas que contuvieron Jerez durante un año al menos.

Casares es producido por el médico cirujano Ricardo Satulovsky, quien en el año 2004 y en forma de hobby se le animó a la cerveza artesanal, en 2011 comenzó los primeros malteos y en 2015 las primeras destilaciones de un whisky single malt producido con materias primas provenientes exclusivamente de Carlos Casares. El pasaje de la producción de cerveza a la de whisky suele ser compartida por distintos productores debido a la base de malta en ambas bebidas.

El Whisky Casares ha ganado tres medallas consecutivas de plata entre 2017 y 2019 en San Francisco. El IG para que lo conozcan es: @whiskycasares, también se consigue por Mercado Libre y su precio varía según el añejado y la variedad de los 11 mil a los 22 mil pesos la botella de 750 ml.

La Orden del Libertador es el otro de los presentes con más años en el mercado; su creador es Ezequiel Domínguez de la ciudad de Mar del Plata, un abogado que hoy día vive en Bruselas pero parte de su familia continúa con el negocio. Se trata de lo que en la jerga se conoce como un make whisky, o sea un hacedor. Ellos no destilan, sino que trabajan con diversos whiskys ya terminados en sus barricas y realizan (e innovan) a partir del finishing, logrando su propio carácter. En el año 2014 lanzan su primer single malt, un whisky escoces que se finaliza en barricas de Malbec.

El primero de su tipo en Argentina y el mundo (muy, muy rico agrego, porque para que lo sepan lo probé); un segundo lote fue un destilado de Brasil añejado en Uruguay 10 años y finalizado en Mar del Plata, también en barricas de Malbec. Pero no se quedaron ahí, nos cuenta Tito Whisky, representante “embajador” de la marca: “…se está trabajando con una línea de whiskys de single grain (N de R: whisky de grano de maíz, de trigo o de cebada sin maltear) al cual se le hacen distintos acabados con barricas de cervezas artesanales de Mar del Plata. Ellos vacían las barricas de whisky, las entregan a las cervecerías las cuales guardan su cerveza ahí, esa cerveza se convierte en una cerveza premium especial y después devuelven las barricas, donde se vuelve a introducir el whisky para lograr distintas variedades, finalización y presentación”.

Otra especialidad que tienen es el Bonfire, un licor (ya que tiene solo 29 grados de alcohol) que lleva whisky, canela, peperoncino, y pimienta de Cayena, absolutamente delicioso (mientras escribo lo evoco y aún con este calor y el ventilador roto me segregan las papilas gustativas). Se puede comprar a través de la página Freespirits Mitiendanube y su costo es de $4500. En el mismo sitio se pueden conseguir los whiskys de la marca los cuales varían entre los 8700 y los 17.500 pesos y también en el IG: @laordendellibertador

La Orden del Libertador hizo también un convenio con un bar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires llamado 878 Bar (Thames 878) a quienes le suministran whisky y ellos le hacen un nuevo finalizado en barricas de Malamado (13 años de añejado). Lo usan en el bar y también lo comercializan a través de su tienda web con el nombre de Barricada 51 a $10.800.

Tito Whisky, en tanto embajador de la marca asiste a eventos como en el que lo conocimos y por su cuenta hace reseñas que publica en su página Web, realiza catas virtuales y presenciales; asiste a eventos privados y tiene su propio canal de Youtube.

El canal comenzó hace tres años y hoy es el segundo de habla hispana en lo que refiere al whisky encontrándose entre los 10 primeros a nivel mundial.

Nico Aimetta, creador de Whisky para Principiantes (IG:@ whiskyparaprincipiantes) estuvo en la Brigo Fest representando a dos marcas: Estepario y Demian.

Estepario es un Whisky de Bariloche, un single malt clásico de estilo patagónico con una añejada de tres años en roble americano. Su destilador es Joan Fernández quien tiene como maestro (al igual que casi todos los productores locales) a Pablo Tognetti (mencionado en la nota anterior) responsable del whisky Madoc y ex directivo de Arsat. Estepario (IG: @estepariosinglemalt) es un whisky joven (tres años en barrica lo cual cumple con las normas escocesas), muy suave al paladar cuyo destilador lo denomina “Whisky para señoritas”, explica Nico. También se consigue en diversas tiendas online entre los 12.000 y 13.500 pesos.

Por su parte Demian es un whisky de Capilla del Señor de Exaltación de la Cruz, un whisky estilo pampeano, bien de la Pampa húmeda cuyo destilador es Max. Al festival trajeron dos versiones: el clásico y un whisky que es 100 x 100 de maíz malteado. Es el primer whisky que se hace en la argentina malteado. En el sitio Whiskypedia se consigue el clásico en $9500 y el de maíz (Single Grain Whisky) en $13000.

Nico Aimetta es didáctico y nos explica: Los whiskys van muy en perfil del destilador. Mientras que Estepario es un whisky fácil de tomar, suave; Demian es más chocolatero, más dulcero. El gusto que tiene el destilador es el perfil del gusto que te vas a encontrar. El Demian es un whisky muy dulce, para invierno y para postre va ideal. El de maíz es un whisky novedoso, muy distinto a lo conocido, es interesante probarlo porque está hecho al estilo Demian añejado en  un roble europeo y los robles europeos te da un sabor más mantecoso, más de fruto seco”.

Y como el lector y la lectora pueden adivinar, fui por el Demian de maíz malteado y en forma profesional y objetiva puedo decir que es sencillamente a-lu-ci-nan-te (y que me perdone el buen periodismo por el exceso de adjetivos).

También le preguntamos a Nico por el “Whisky para principiantes” y qué significaba esa tarea, tal vez conmovida por haber linkeado a esa histórica colección de libros de la editorial Era Naciente donde en forma de divulgación se podía conocer los conceptos claves de Foucault; Marx; Weber o Fritz Perls…

Idea que luego tomó Canal Encuentro produciendo unos documentales preciosos. Por fuera de mi registro y en relación al mundo whisky dice que: hace unos 6 años haciendo cursos y capacitaciones en el mundo del whisky me empecé a dar cuenta que dichos cursos y capacitaciones se piensan y diagraman para un grupo muy selecto, que hacen un alter ego de qué whiskys se toman entre ellos y la verdad que el grueso de los tomadores de whisky no toman eso. Enseñar a tomar Whisky, fue mi propuesta. Cuando no conoces algo, aunque haga años que lo bebes, sos un principiante si siempre tenés el mismo perfil… la idea es que te introduzcas en ese mundo y empiezes a entender de qué se trata.

La vedette y gran novedad de la Brigos Fest es Cabo de Lobos. Por supuesto, conversamos con Gustavo Casanova oriundo de Mar del Plata quien con la colaboración de toda la familia se embarcó en esta aventura whiskera. Empezó todo como un hobby, soy médico luego estuve en Escocia ahí hice los primeros pasos, luego fui a Bariloche y conocí a Pablo Tognetti y me introduzco más en el tema de la destilación, como ya hacía cerveza y con el whisky somos como primos hermanos empecé. Toda la familia aporta sus saberes específicos: Mi hijo arquitecto está diseñando la destilería, mi hija que estudia diseño gráfico y diseño industrial se encarga del tema etiquetas, gorras, remeras de todos los diseños y mi mujer que es licenciada en química me ayuda mucho con el tema aguas.

Desde la marca realizan todo el proceso completo tengo destilador de cobre más el primer destilador de estilo escoces que hicieron en una fábrica de Miramar que se dedica a destiladores y le pusieron de nombre Almirante Brown. Recibimos ayuda de gente que la tiene muy clara con las barricas. Comenzamos con barricas chicas para ver cómo salía el producto y ahora ya tenemos barricas de ex Bourbon de Estados Unidos añejando.

Por ahora la producción es pequeña y ya tiene lista de espera.  Producen tres variedades: Clásico hecho con malta Pilsen; un ahumado que arrancó con una malta escocesa ahumada con turba de 55 parte por millón de ahumado y un whisky clásico pero con un finishing en barricas de Torrontes.

Agrega con indisimulada alegría y orgullo merecido Gustavo Casanova: Son Whiskys jóvenes, no puedo competir aún, pero Pablo Tognetti nos dijo que veníamos muy bien y que lo que faltaba era añejamiento ¡Con esos profesores también se hace más fácil!

El terminado en Barricas de Torrontes está agotado y es junto con el ahumado dos delicias increíbles. Y si bien sabemos que sobre gustos no hay nada escrito, me remito al “algo apuntadito” de las 500 páginas que Don Bourdieu escribió sobre el temita.

Cabo de Lobos cuesta $ 8000 el clásico y $9000 el ahumado y el Torrontes (si hubiese quedado escondida alguna botella por ahí) Se puede conseguir y adquirir en IG: @cabodelobosdistillery

Nico Aimetta remarca que hay una suerte de comunidad de productores de Whisky artesanal, que hay espacio y gustos para todos y que hay mercado para todos. Y finaliza: Es importante que rompamos el mito de Escocia. De que el mejor whisky es escocés, o el irlandés, o el americano y que sólo ellos saben. En Argentina tenemos todos los climas, todos los suelos, todas las cosas. Cosas que Escocia ni Estados Unidos ni el resto del mundo tienen: una inventiva que no la tiene nadie.

Pasó el mundial, somos campeones, el pueblo argentino salió masivamente a festejar en las calles. Vienen las fiestas, compartir, desearnos como cada año que el que viene sea mejor. Apostar por la tierra de uno y sus posibilidades.

Brindemos, también con un gran whisky nacional, que tenemos con qué.

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