Las albondiguillas de pollo de una leyenda llamada Karlos Arguiñano

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La verdad sea dicha, lo de la receta de este texto es solo una excusa para recordar a un cocinero que supo convertir a su oficio en una verdadera gala de comunicación gastronómica.

Éxito estruendoso cuando allá por los primeros ’90 del XX comenzó a combinar su haceres en la cocina y el negocio de la restauración en tiempos en que la tele y los medios ya se habían inclinado por lo culinario desde el esnobismo y la pedantería con pretensiones de elite.

Y se mantiene vigente gracias a su fidelidad para con una línea de trabajo: una cocina y un modo de contarla ante las cámaras que se conectan con el público masivo, ese de las mayorías a las que le gusta comer sin afectaciones y pensar en platos y recetas realizables.

Antes de dedicarle unas líneas al personaje, a Karlos Arguiñano, he aquí sus bolitas de pollo, más o menos adaptadas, después de haberlo visto en acción este fin de semana en su programa Cocina abierta, que emite la señal Antena 3, de España

Necesitamos…para una fuente abundante…

Medio kilogramo de pechuga de pollo sin piel y picada

Queso rallado, parmesano por ejemplo. Abundante

Ajo seco en escamas

Mostaza, una cucharada importante y si es al estilo de Dijon mucho mejor

Dos huevos

Sal y pimienta negra molida

El jugo de un limón

Harina de garbanzos

Aceite de oliva

Hierbas secas (tomillo, orégano, salvia y las que tenga)

Para acompañar, una ensalada de hojas verdes y rabanitos, aliñada con aceite de oliva, juego de limón, sal y pimienta negra molida

Entonces…

En un bol se mezcla la carnes de pollo picada con el queso rallado (guardar algo para el final), un huevo, el jugo de un limón, ajo seco en escamas, una cucharada de mostaza, sal y pimienta.

Con la mezcla se forman albóndigas de tamaño pequeño, que se pasan por la harina de garbanzos sazonada con las hierbas secas, y después por huevo batido

Se fríen en una sartén con aceite bien caliente

Y ya está, a la mesa con la ensalada de hojas verdes, unas rodajas de pan y el vino de vuestra preferencia y posibilidades…

Karlos Arguiñano tiene 75 años, nació Guipúzcoa. A los 16 años comienza sus formación como cocinero y desde entonces no para. En los ’70 fue uno de iniciadores de la llamada nueva cocina vasca, con Juan Mari Arzak, entre otros.

Dirigió y creo restaurantes y cosechó menciones, estrellas y premios.

Hace más de 40 años abrió sus restaurante y hotel en Zarauz, en la costa marina del país vasco; establecimiento que en la actualidad está a cargo de sus hijos.

Es un incansable comunicador gastronómico. Autor de libros y fascículos coleccionables, animador de programas de TV y activo en la redes sociales.

Sus programas en Argentina constituyeron éxito memorables. En 1996 y 1997 presenta La cocina de Karlos Arguiñano en la TV pública y entre 1997 y 2000, en Canal 13, el ciclo Karlos Arguiñano en tu cocina.

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