El fútbol murió pero las empanadas no tienen la culpa…
Ni de su muerte o mutación diabólica, ni de que el Mundial ’26 sea el de la Infamia, y que le esté poniéndole punto final a un deporte que el siempre recordado Dante Panzeri describió como “dinámica de lo impensado”.
El fútbol venía sufriendo desde hacía bastante una muerte lenta, de la cual ni los minutos suplementarios o de descuento, ni una serie de penales lograron salvarlo. Este Mundial lo enterró para siempre.
Y con un desenlace definitivo: la dinámica de lo impensado cayó caricaturizada, violada, por le mercancía, que no piensa, sólo es, se reproduce y nos somete hasta el punto de convertirnos en ella, en mercancía absoluta, colocándonos al borde mismo del abismo.
Reiteramos. Sucede que en Estados Unidos, y un poco en México y Canada, los convidados de piedra de los canallescos Trump e Infantino, se juega a un deporte apenas si parecido, que solamente tiene lugar entre publicidad y publicidad o durante el tiempo que dejan libre los idiotas numeritos superbowlizados.
¿Pero, por qué lo de las empanadas del título?
Porque parece que deambulan con abundancia entre los manducantes futboleros de estos lares, sean ellos o ellas; y debemos ser justos: ni las esmirriadas de las tantas cadenas de producción en serie, que también ofrecen medialunas, chipás, pizzas y otras especies de fabricación industrial y a golpe de conservantes y sabores unificados, son las responsables de que, esta vez, el campeonato cumbre apenas sea un remedo de lo que alguna vez fue.
El Pejerrey Empedernido y el Gallina Descolocado Espor Nius nos juntamos para esta modesta producción. Y vean lo registramos tras husmear en sitios, redes e IA, con las prevenciones del caso…
Durante el Mundial, los argentinos morfan en torno a ciertos rituales que llaman de “juntadas”, en los que entre los platos preferidos se encuentran el asado (32%), la pizza (26%), las picadas (con quesos, fiambres y snacks) y, por muerte; LAS EMPANADAS.
Respecto de las consabidas parrilladas, es probable que, así como el ya popularísimo mate se potenció a partir de la mímesis a la que alienta la TV, cuando muestra hasta el hartazgo a los jugadores que andan por ahí con sus termos a cuestas, algo parecido está ocurriendo con los asados, que siempre estuvieron presentes, pero más en estos días, cuando los muchachos de Messi en la USA asan y lastran en nuestras pantallas pantagruélicas dosis cárnicas, de esas que ya no podemos comprara gracias al descalabro de este país que grita gol pero se caga de hambre.
Otro dato destacable es el imperio del “fucking delivery”, pues debería denominarse, por ejemplo, “lastre y escabio a domicilio”.
Aumentaron hasta un 77% durante las franjas horarias vinculadas a los partidos de la Selección en el Mundial. El impacto varía según el horario del encuentro y la instancia del torneo, concentrándose la demanda en los momentos previos a que ruede la pelota. Los registros de las principales plataformas del país, como PedidosYa y otras, muestran picos muy claros de consumo en el hogar.
Durante la previa de encuentros clave jugados temprano), las órdenes explotaron un 77% entre las 10 y las 14 horas.
En los encuentros programados por la tarde las solicitudes a domicilio crecieron un 47% en el rango de 18 a 22 horas.
Las empanadas lideraron de forma absoluta el ranking de preferencias. Los gustos clásicos de carne (suave o cuchillo), jamón y queso, y pollo son los más despachados por las aplicaciones. Son seguidas muy de cerca por las hamburguesas y las pizzas.
Bebidas y acompañamientos: Se registraron saltos masivos en despachos de gaseosas de dos litros, cervezas y snacks para las picadas de último momento.
El postre indiscutido es el helado: Los envíos de un kilo o medio kilo registran picos masivos inmediatamente después de que terminan los partidos, funcionando como festejo o consuelo dulce según el resultado del encuentro.
Buen apetito, que gane “el más mejor” y un dato para lectores de Tomate: EL Gallina Descolocado Espor Nius es una firma porque sí que publica comentarios sobre el Mundial ’26 en la red Facebook.
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