No sólo de sangre vivía Drácula…¡Qué delicia los kürtoskalács!
Los escalones de la ladera del castillo caen abruptamente sobre el precipicio de la montaña, el río Turcu brilla a lo lejos entre los campos amarillentos por el frío. El invierno marchita el valle y el retrato de la reina María se cubre de…